lunes 9 de noviembre de 2009

Premios











Tres preciosos premios para sumar a todos los que ya habéis ido concediéndome a lo largo de este último año.

Estos tres que cuelgo hoy me los concedió Aurin hace ya bastante tiempo. Si he tardado tanto en colgarlos no ha sido porque no me hagan ilusión. Sabéis que para mí siempre ha sido muy importante tener un grupo de lectores tan fieles y al mismo tiempo tan críticos. Vuestros premios y sobre todo vuestros comentarios me han ayudado a reflexionar y a reírme durante todo el tiempo que hemos compartido.

Este blog ha sido desde siempre un diario personal a través del que muchos me habéis conocido tal y como soy. Sabéis más de mí que mi propia famila o mis amigos. Si me conociérais al natural, quizá os sentiríais decepcionados o sorprendidos, porque fuera de este blog, la Amaia que sale a la calle y va al trabajo tiene muy poco en común con Shirat aunque son la misma persona.

Todos hemos escrito un diario alguna vez en nuestra vida, pero atreverte a hacerlo público lo convierte en algo especial. Descubres que no eres la única que tiene determinados sentimientos y preocupaciones, te sientes acompañada. Reflexionar en voz alta, frente a unos desconocidos que acaban siendo tu familia virtual, te permite replantearte muchas cuestiones y revisar creencias que habías creído inamovibles.

El blog está parado desde hace meses. La razones de este parón son diversas. La principal es que la frontera entre Amaia y Shirat se ha diluido hasta casi desaparecer, y Shirat ya no puede escribir sobre su vida, sus sentimientos y sus reflexiones sin que eso tenga consecuencias en la vida de Amaia. Sé que muchos lo comprendéis porque habéis tenido el mismo problema.

Por otra parte, no tengo demasiado tiempo y no quiero continuar con el blog si no puedo dedicarle un ratito todas las semanas, una entrada al mes no me parece plan. O escribo o no escribo, pero no me gustan las medias tintas. El número de visitantes diarios se mantiene constante, y me entristece ver que a pesar de que ya no escribo nada todos seguís ahí, pendientes de este lugar. Gracias.

Uffff. Menudo rollo he soltado. En fin. Esta entrada era para agradecer los premios de Aurin, pero también para explicaros por qué ya no escribo, ya que muchos habéis mostrado curiosidad.

Supongo que en algún momento retomaré el blog, pero hoy por hoy permanecerá en silencio.

domingo 30 de agosto de 2009

Premio


Aurin me concedió este premio la semana pasada. Gracias por el premio y sobre todo gracias por acordarte de mí y leerme. Me hace ilusión que digas que mi blog tiene luz.

Para mí, los cinco blogs más luminosos son:
- ¡Hoy puede ser un gran día! de Inma.
- La casa de Cloti de Cloti.
- Mi mundo de papel de Chema.
- Retales de vida de Susana.
- Pequenos contos de Carmen.

Los cinco blogs son completamente distintos y cada uno tiene su propio estilo, contenido y personalidad, y me gustan tanto las recetas, recomendaciones cinematográficas y anécdotas de Inma como el humor de Cloti, los números de Chema, las reflexiones y debates de Susana y las pequeñas historias de todos los días de Carmen.

Un beso a todos y ánimo a los profes que os incorporáis (nos incorporamos) esta próxima semana.

ACTUALIZACIÓN: Veo que casi todos tenéis ya el premio, siempre me pasa lo mismo. Jo. Qué pequeño es internet. En fin. De todas formas no pienso retractarme. Me encantan vuestros blogs.

jueves 20 de agosto de 2009

V.P.O.

Ojiplática estoy.

Uno de mis vecinos tiene aparcado en su plaza de garage un Rolls Royce. Cuando he salido esta mañana me he quedado alucinada y he pensado que serían tonterías mías y que no conozco bien las marcas de coche, que me he equivocado. Al volver a casa he parado el coche y me he fijado mejor y lo he leído con mis propios ojos. Rolls Royce.

Hombre, las viviendas de protección oficial son más baratitas que las libres, pero desde luego a mí no me da para cambiar mi citroen saxo por un rolls. Y menos en los tiempos que corren.

Seguro que hay alguna explicación lógica, tiene que haberla... porque la semana pasada, en esa misma plaza de garage había un audi descapotable. O mi vecino es un quinqui o se dedica a la compraventa de coches. O es más ahorrador que yo.

miércoles 19 de agosto de 2009

Vaciar una casa, vaciar una vida

Es la segunda casa que me toca ayudar a vaciar y limpiar.

Cuando alguien se muere te deja con un montón de tristeza con la que no sabes qué hacer, con un agujero que tardarás en tapar y que quizá nunca llegue a estar cubierto del todo, pero eso no es lo peor. Lo peor es visitar su casa.

Las casas de los muertos no son como las casas de los vivos. En cuanto el propietario ha pasado a mejor vida, parece que se vuelven rancias de golpe. De repente, parece que hay más polvo, más silencio. En realidad están igual que el día anterior, pero por alguna razón todo parece diferente.

Abres un cajón y te encuentras con cartas, fotos, recuerdos absurdos que quizá significaron algo para la otra persona. Lo más fácil es cogerlo todo, meterlo en una bolsa y tirarlo a la basura. Mi madre es experta en eso. A mí me cuesta tirar las cosas y si llego a vieja tengo todas las papeletas para acabar siendo una de esas señoras raras que mueren rodeadas de varias toneladas de basura y que son sacadas por los bomberos después de una denuncia de los vecinos.

Hoy he tirado el contenido de dos armarios enteros. Me dolía el corazón, pero eran cosas que nadie quiere y que yo no puedo traerme a mi casa. Me dolía sobre todo porque eran cosas que mi tía abuela había tardado muchos años en recopilar y si supiera que todo se ha tirado no lo habría entendido. Me he sentido como si la traicionara, porque sé el valor que tenían para ella.

Habrá que hacer más viajes y habrá que tirar muchas más cosas. Qué pena. Toda una vida coleccionando libros y objetos para que acaben tirados, regalados a quien no puede apreciar la historia que hay detrás de cada uno de ellos o malvendidos en cualquier tienda.

Y luego están las cosas que no se pueden tirar pero que realmente no sirven para nada. Unas enaguas de mi tatarabuela, sin estrenar, tan almidonadas que se tienen en pie, bordadas a mano y de un algodón que ya no se ve por el mundo. Mi tía abuela las guardó porque eran de su madre y porque seguramente le daba pena tirarlas o hacer trapos. Me pregunto si se podrían donar a algún museo del vestido, o algo así. Tirarlas me parece casi un sacrilegio y hacer trapos ya no quiero ni pensarlo. Da vértigo pensar que alguien de mi familia se ponía algo así para andar por el mundo. Cuando lo ves en una película de época es diferente. Ver y tocar una prenda semejante en un armario y saber que perteneció a alguien de tu familia es como transportarte a otro momento. Por un instante, mientras me las ponía, me he preguntado cómo sería la propietaria de las enaguas, cómo sería su vida (de la que conozco pocas cosas) y qué sentía una mujer que pasaba tantísimas horas al día bordando prendas interiores como aquélla. Bueno, eso es lo que he sentido yo al probarme las enaguas, pero yo soy como soy. Mi madre y mi tía andaban por allá haciendo comentarios del tipo "qué de cosas hay aquí", "fíjate lo que aparece en este cajón", "no acabaremos nunca de tirarlo todo"... Me pone triste escuchar esos comentarios, aunque en el fondo sepa que tienen razón.

Es increíble la cantidad de cosas que acumulamos a lo largo de los años, y no digo nada si además de lo nuestro guardamos cosas de quienes nos precedieron (léase enaguas, vajillas de tiempo del imperio romano y correspondencia de cuando el correo iba a caballo). Desde luego el poder "acumulativo" varía mucho de unos a otros, hay gente muy desprendida que no guarda nada y hay quien colecciona hasta las tapas de los yogures y las ordena por fechas. En mayor o menor medida todos guardamos, coleccionamos y acumulamos. ¿Dónde está el límite? La idea de que alguien tire a la basura mi nancy setentera, mis cómics, los libros o los recuerdos de mis abuelos me pone tristísima.

Cuando he vuelto a casa y he cerrado la puerta detrás de mí, me he apoyado en una pared y he cerrado los ojos. Y he imaginado a mi sobrina Claudia, que aún no ha nacido, entrando por esa misma puerta y tirando todo lo que para mí significa tanto y que a ella sólo le parecerán un montón de trastos inútiles, sin comprender que cada uno de esos trastos tiene su propia historia.

miércoles 5 de agosto de 2009

Streets of fire


En el año 1984 yo tenía once años, un montón de pájaros en la cabeza y una película que me parecía lo mejor de lo mejor: Calles de fuego. Tenía música marchosa, tenía una chica guapa que hacía de estrella del rock, un chico guapo que hacía de poli, un malo malísimo que raptaba a la chica... vamos, que lo tenía todo.

A los once años yo tenía dos sueños. Marcharme de casa y convertirme en Diane Lane para cantar y vestirme como ella. Encontrar este vídeo en youtube me ha emocionado por todos los recuerdos que me ha traído a la mente, y de paso me ha reafirmado en mi opinión de que Diane Lane es una de las mujeres más guapas del cine. Lo suyo es auténtica belleza natural, y no lo que ahora se ve por ahí.

(Por cierto, atentos a un jovencísimo Willem Dafoe en el último fotograma del vídeo. Hace de malo, pero a mí me ponía a cien ya entonces y aunque hiciera de malo... ¡para que luego digan que las niñas de ahora son una salidas!)

http://www.youtube.com/watch?v=HEUqT9PThTg&feature=related

jueves 23 de julio de 2009

Actividades de tiempo libre

Tengo una espinita clavada desde hace mil años. Aprender encuadernación. Es algo que miro y remiro todos los años, pero no encuentro un taller con horario de mañanas. Parece que todas las actividades están pensadas para gente que tiene libres las tardes (la inmensa mayoría de los mortales) pero ¿qué pasa con todos aquellos que trabajamos de tarde y disponemos de las mañanas libres? Un fastidio. O cambio de trabajo o seguiré sin aprender encuadernación.

Otra opción son las actividades que organiza el ayuntamiento en los diferentes centros cívicos. Una opción buena y barata. Además, al ser municipal hay muchos horarios, tanto de mañana como de tarde. El problema. No enseñan encuadernación. Hay de todo, hasta las cosas más increíbles, pero no hay encuadernación. Aún así, todos los años miro por si acaso.

Hay actividades deportivas, culturales y artísticas. Y luego están mis favoritas. Las llamadas actividades "de promoción social". Básicamente son actividades enfocadas a fingir lo guays, modernos y comprometidos que somos. La mayoría me parecen una ridiculez. Me ponen a mil. Paso a enumerar:

- "10 preguntas para iniciar el diálogo con tus hijos". Qué gracia me hacen estos cursillitos. Como si todos no supiéramos ya que lo importante no son las preguntas SINO LAS RESPUESTAS.

- "Conoce a tus hijos adolescentes". Qué bonito, qué tierno. Seguro que tus hijos adolescentes están deseando que los conozcas. La cuestión es ¿estás seguro de querer conocerles?

- "Conoce los recursos para mayores". O sea, entérate de cómo y dónde librarte de los viejos. ¿Por qué no llaman a las cosas por su nombre? ¿Qué les cuesta?

- "Espacio de encuentro de mujeres". Un puñado de hembras con desajustes hormonales poniendo a parir al sexo contrario. Seguramente la mitad de ellas no se ha comido una rosca desde que se hacía la mili con lanza. También cabe la posibilidad de que haya lesbianas infiltradas tratando de conseguir adeptas o al menos un plan para el fin de semana. Los hombres no necesitan estas cosas, no sé si es que son más listos y autónomos o más simples que el mecanismo de un sonajero, pero no hablan ni la mitad que nosotras y a simple vista no parece que les vaya tan mal.

- "Límites y normas. Hazte valer con tus hijos/as". Jaaaaaa! Me pregunto si el curso incluye un escolta con el que afrontar la delicada situación de ponerle límites y normas al delincuente de la nintendo que ahora mismo se acerca a ti con intención de pedirte dinero. Más dinero.

- "Los bebés ya no vienen de París". ¿En serio? Nooooo. Lo mejor es que este curso está destinado a gente entre 18 y 55 años. Imagino que les explicarán cómo contarles a sus niños estas cositas tan bonitas. Increíble que en estos tiempos todavía haya gente necesitada de esto. Sobre todo porque bastaría con que encendieran la televisión y los dejaran un ratito solos. Además, estoy segura de que en algunos casos los hijos tienen más información que los padres. Y más experiencia.

- "Motivación al estudio". ¿Una colleja?

- "Resuelve dialogando". Este sí que es bueno. Me encanta la gente que presume de "inteligencia emocional" y se traga estos cursos. Luego son los primeros que gritan a todo el mundo y pierden los nervios por trivialidades. Ah, pero creo que a esto ahora lo llaman ser asertivo. Qué bonita palabra. Asertivo. Sobre todo porque los jefes gritones ahora ya tienen una justificación. Son asertivos. Y hacen cursos para tratar mejor a sus empleados. Siguen tratándolos fatal, pero hacen cursillos molones, que es lo que importa.

- "Rincón abierto de estudio". Desde mi punto de vista, para estudiar lo que se necesita es un rincón cerrado. No hermético, pero desde luego no abierto.

- "Txoko de estudio". Es exactamente lo mismo que lo del rincón abierto, pero se supone que en euskara. Digo se supone porque en la descripción pone que el curso es en castellano. Entonces ¿para qué lo llaman txoko? No entiendo nada.

- "Tertulias de mayores". Para entendernos. Un montón de abuelos chismorreando. En realidad abuelas, porque los hombres no suelen apuntarse. Se supone que tendrían que hablar de temas culturales y tal. Leer libros y comentarlos. Juas juas. Pues no. Siempre empiezan con buenas intenciones pero algunas asiduas me han comentado que se acaba hablando de los nietos, de la compra y de lo pesados que son los maridos. O sea, que esto tan lindo de la "tertulia de mayores" es la corrala de la señá Patro pero sin necesidad de asomarse a la ventana, que hace fresco.

Luego hay otras actividades que se supone que son para lograr la tan cacareada igualdad entre hombres y mujeres. Incluyen cursos de mecánica para mujeres y costura para hombres. Qué bien. He estado años proponiendo al ayuntamiento que incluyeran en las actividades anuales algo relacionado con la costura, porque las mujeres de mi generación no sabemos coser bien y a mí me gustaría mucho aprender, pero como se ha enfocado para hombres no me dejan apuntarme a menos que me haga una operación de cambio de sexo (algo que no entra en mis planes inmediatos) ¡Viva la igualdad!

(Se me nota un poco quemada con el mundo ¿no? hace tiempo que no me sentía tan caústica...)

lunes 20 de julio de 2009

Foros, blogs y otras especies animales

De todos es sabido que internet es una herramienta estupenda para muchas cosas, hasta para fastidiar al prójimo. Excuso dar ejemplos.

Acaba de salir una sentencia que exculpa a un foro del contenido de los comentarios que puedan hacer sus usuarios. Esta sentencia parece que también es aplicable a blogs, wikis y publicaciones digitales.

Éste es el enlace del artículo.

No sé si nuestras vidas mejorarán, pero al menos esta sentencia sirve para clarificar un poco esta jungla virtual en la que nos movemos. Lo que no me queda muy claro es dónde empieza la ley y dónde acaba la libertad.
 
Como decía Scarlett:. Design by Exotic Mommie. Illustraion By DaPino